La flecha se renueva. Casi todas las entradas anteriores –es decir las que tienen alguna permanencia– están alojadas en Lanzar la flecha bien lejos II que espero sigan consultando. Un archivo en movimiento, donde el caos se ordena con el auxilio de la papelera.

Thursday, November 19, 2009

Cuatro líneas sobre el cocuyo


Ayer mientras buscaba en Violetas del Anáhuac, la revista feminista que ilustradas y anticipadas mexicanas imprimieron entre 1887 y 1889, tropiezo con "A un cocuyo", un no muy antologado poema de La Peregrina, escrito cuando regresa a la isla en 1860.
Ahora termino Las máscaras de Talía, de Antón Arrufat, que se adentra en una "lectura de la Avellaneda" amable y sosegada, culta, en fin maravillosa -que leí de un tirón con mucha alegría- veo que el autor le otorga al poema credenciales que desconocía. Regresa la Avellaneda en carruaje desde Cárdenas, cuando en medio de la negrura espesa, se reencuentra con los cocuyos. Según Arrufat hay sólo cuatro líneas dedicadas al poema, una de Samuel Feijóo y tres de Emillio Cotarelo. Y ahora las suyas, cuando escribe "alcanza un instante de máxima concentración, casi simbolista, que pocas veces la poesía del siglo XIX alcanzó". Además de su equilibrio y su prosa y su fineza, el libro es, como objeto, bellísimo. Edición de Alfredo Zaldívar, el perfil de la colección es de Johann E. Trujillo y el diseño sobre el retrato de la Avellaneda, de Antonio Esquivel.
Colección La madrugada.
Ediciones Matanzas, 2008.
No estará en mis libros de viejos porque volveré a él.

Friday, November 13, 2009

La casona (I)

















No hay casi nadie. Cuatro de la tarde de un día de noviembre. La otrora residencia de Cosme Blanco Herrera, en la calle Línea 505 entre D y E, se conoce como la "casona". En el año 70, recién restaurada, fue casa de ensayos de Teatro Estudio. En su cochera se ensayó el Milanés de Estorino y lo último que vi allí fue una imborrable Zapatera prodigiosa y El mendigo y el perro muerto, de Bertolt Brecht. Ahora alberga un centro de documentación y lo que será un museo del teatro, así como la sala Adolfo Llauradó.
Recorrí sus pasillos oscuros. Revisé hasta donde pude programas y fotografías con motivo de los ochenta años de Vicente Revuelta, que ha estado allí muchas veces, igual que siempre.
Para festejar el nacimiento de Bertolt Brecht, Teatro Estudio reunió a muchos jóvenes en La Casona. Vicente leyó un texto de B.B. y representó El mendigo y el perro muerto, homenaje irreverente y audaz al al dramaturgo realizado por quien en Cuba -quizás- lo ha entendido mejor. Como su Galileo …– realizado con los estudiantes del ISA en 1985-- el Café Brecht también estaba lleno de jóvenes. Era una metáfora de años duros. Convocaba melodías desafinadas, poemas y fragmentos del diario de Brecht para afirmar su presencia al caer la tarde. Raquel observaba, cómplice, delante de una reproducción de Brueghel, el viejo. Se brindó con vino casero y pan duro y viejo. Rodeamos al Mendigo en una pasarela como los espectadores de las Trece Filas seguramente vieron a Cieslak. Todos éramos mendigos.






















Para La zapatera..., los espectadores subíamos por una escalera de caracol, dejamos los zapatos en la puerta, mientras en el segundo acto, al aire libre y en una taberna, la zapaterita devenida en vendedora se reconcilia con su amor. Los vecinos entraban agresivos interpretados por muchos jóvenes, actores o aspirantes, entre ellas, la jovencísima Raquelita, nieta de Raquel.
Camino por los pasillos oscuros y creo que Raquel me ronda por alguna parte (está en una fotografía inmensa), me sigue, es el año 89, dice que me da trabajo pero que es una mediocridad y llega con un cigarro encendido y una taza de café.





Pero no, Raquel no ha venido.

Wednesday, November 11, 2009

Desde el 13 de octubre


Desde el 13 de octubre no abro el blog, hasta pensé que lo había olvidado y se había perdido como tantos de mis papeles.

Viajé a La Habana y a Cienfuegos. A La Habana -por los que quiero- y a Cienfuegos por Luisa que se ha convertido en obsesión desde que encontré su dossier de prensa impreso en Tabasco en 1896. No fui al festival de teatro ni asistí a ninguno de los tantos homenajes que poblaron la ciudad en ventiún días, sí caminé sola o acompañada por muchos sitios de antes y de ahora, me detuve frente al cartel del Festival -un rostro de mujer y una lágrima- y por primera vez en los tantos festivales que han llovido desde que se reiventó en 1980, nunca supe quién fue su realizador. Pero en la puerta de un cine vi la programación y en la televisión, entrevistas de gente entusiasmada por el teatro, como siempre ha sido y será. Que si uno no podría perderse Neva, hecha por chilenos jovencitos que comían spaguettis en el Habana Libre e identifiqué por la credencial. De lejos vi a Binoche, rejuvenecido, que claro, no me reconoció y de cerca vi a muchos que aprecio y actúan todavía o se retiran y envejecen como yo. Los amigos de Cádiz caminaban por una ciudad lluviosa a la que por suerte, Ida no castigó.



El Hubert de Blanck recién pintado y restaurada la sala Bertolt Brecht. No así el Trianón ni el Buendía pero no fui. Tal vez les siga contando de estas cosas o tal vez no.

A lo mejor es preferible quedarse una completamente sola con sus imágenes y su dolor.

Tuesday, October 13, 2009

Dibujos de Terrón, regalo de Morín



Mi amigo Francisco Morín nos ha regalado una colección de dibujos de estrellas de cine de Hollywood. Quiere que la exponga o la muestre en alguna parte. Y como le prometí, aquí va un adelanto. Para mí los blogs siguen siendo la lírica de internet y no hay mejor galería ni pared que el espacio en blanco de mi columna de la izquierda. Aunque si pudiera, sólo por su gesto y su generosidad para con mi Prometeo o mi Aire frío, y también por su amistad, le dedicaría a Terrón una pequeña plaza en Hollywood.
Mientras ¿qué mejor lugar que La flecha para enseñarles una muestra de la obra de Juan Terrón? Por dos motivos, es la única galería de mi propiedad con espacio suficiente para albergarla y será la única manera de saber algo del paradero o biografía de Terrón, del que ni siquiera Morín tiene datos. A veces pienso que pudo ser o es un dibujante comercial y otras, un enamorado del cine de los cuarenta y cincuenta (su estrella más joven es Liza Minnelli) por sus repetidas versiones de la Garbo y por supuesto, de Rita.

Nosotros encantados con los dibujos y espero que también los lectores.

Wednesday, October 7, 2009

Papelería


Papeles que una guarda y no requieren explicaciones. Están en las gavetas o en los cajones y a lo mejor -si los quieren- en alguna biblioteca. A veces vuelven como nuevos libros con otras orlas que alguien atesora. Todos leímos las cartas de Juana Borrero por las ediciones que hicieron de su epistolario. Nadie les pidió un autógrafo.

Sunday, September 20, 2009

Tanya Torres: Cuerpo de paz



Cuerpo de paz: repercusiones de la batalla es un libro que fue un blog, cuyas entradas abarcan del 15 de agosto del 2005 hasta el 27 de marzo del 2009. Tanya Torres escribe sobre las secuelas de una segunda oportunidad que ha tenido su cuerpo tras un cáncer y un trasplante de médula ósea y cómo ha repercutido en su vida de artista, madre y mujer ...
Hace meses que terminé de leerlo. Hace meses que me ronda, hace meses que me ha inspirado, me he reconocido en sus desahogos y me he fortalecido con sus pensamientos.
En un momento dice: "A veces pensamos qué va a ser de nosotras en la vejez" y plantea varias posibilidades de continuar su tarea de artista, que ama su "tribu" y al mismo tiempo su soledad, defiende el trabajo del taller pero añora el cuarto propio y la intimidad.
Busquen el libro de Tania, bueno para creyentes, agnósticos, ateos y descreídas como yo y también para las que llegada la vejez no hacemos tantos planes pero soñamos con ella en "dejar felicidad en los corazones ajenos".

Ediciones Mixta en www.tanyatorres.com

Wednesday, September 9, 2009

En el barrio de los mangos


No sé si alguien habrá llevado la cuenta de cuántos libros de recuerdos se han escrito sobre el niño que fuimos. El narrador devenido "el niño aquél" que cuenta, descubre, se inicia, de Celestino antes del alba, de Reinaldo Arenas o la obra Senel Paz. El niño nacido en el campo o cerca de él, que convive con los ríos, las abuelas, los aparecidos, fantasmas y ¡las pomarrosas! Me prometí no hablar jamás de Alexandria Library , que no contesta las cartas, pero los autores nada tenemos que ver con esos avatares, y publicaron el libro de César Reynel Aguilera que es excelente. Por eso, acuso recibo de En el barrio de los mangos, integrado por 46 viñetas, de Leonel Menéndez Alvarez, matancero, que llegó a Estados Unidos con 15 años en 1970 y que de acuerdo a la nota de la edición, vive en California.
Salvadas de la pérdida por otro amigo, el narrador se inventa como niño en el "barrio de los mangos", para hablar de sus personajes (María Esther, La Galleguita), su ambiente, pero sobre todo, su deseo de vivir en los Estados Unidos cuando en forma de iniciales llegan la UMAP, las FAR, el G2, los....
Tenemos algo en común, el gusto por los mangos, sólo que a mí nunca se me ocurrió que alguien quisiera venir a Estados Unidos a comerlos, " sin que importe pagarlos a dólar cada uno y sin tener que compartirlos con nadie" porque los mangos que compramos en California -ahora están en temporada, cuestan 1.99 y vienen de México- son grandes, carnosos, como pulpa y ni en Cuba ni en ninguna parte hay manera de compartirlos. Es una metáfora, lo sé, pero de ésas tan truqueadas que una la deja pasar si no conoce -como yo- de mangos.

Uno de estos días voy agarrar mis libros y mis notas y desapareceré como Matías Pérez, en un globo de aire. Y cuando los vecinos se pregunten, que le pasó a Leonelito, que desapareció con sus libros, sus papeles y sus zapatos rotos, yo ya estaré muy lejos por allá por Estados Unidos, pero esto es mi gran secreto. Los vecinos no sabrán que me iré, como lo hizo mi tío Angelito, pero yo regresaré un día para que vean lo que escribí sobre el Barrio de Los Mangos.
Leonelito para que lo sepan, regresó con su libro o al menos su libro hace el viaje de vuelta al lugar donde nació.

Más información del libro. Portada de Robert S. Brady.

Sunday, September 6, 2009

García Borrero y sus Bloguerías




Juan Antonio García Borrero es uno de los pocos cubanos que ha publicado un libro con las entradas de su blog "La pupila insomne". Escrito en Camagüey (aunque a estas alturas poco importa si se bloguea desde Los Naranjos o el Bronx), a pesar de las lentísimas conexiones y las dificultades editoriales, existen el libro y el blog. A "La pupila", entro bastante a menudo y acabo de leerme Bloguerías, editado por Ácana, sita en la Avenida de la Libertad. Como puede suponer el lector, la Flecha no puede escribir una nota cinéfila, a pesar de amar y respetar el cine, sino una reseña impresionista e impresionada. Y hay tanta recurrencia al hecho de nacer y vivir en Camagüey, que esta visión personal o de blogonovela -el día que pasó el huracán Ike, la casona antigua, la madre y la esposa- hacen al relato uno de los más próximos y amenos entre los tantísimos buenos blogs que se escriben hoy.
Si dejo atrás el prólogo que no me gusta tanto y las "Cincuenta películas para intentar entender lo que ha sido Cuba" -porque en materia de listas, se queda siempre mal o corto o excesivo, el resto del libro me gusta mucho - y ya comprendo por qué tiene lectores como yo, lectores-cineastas y lectores académicos. J. A. García Borrero escribe desde la periferia, no es un crítico de la institución (llámese icaic o eictv o cualquier otra sigla con la que el cine cubano se identifica), le gustan los márgenes, rescata a los olvidados -también los que viven fuera – y con mucha naturalidad está en las Ramblas de Barcelona o en la terminal de ómnibus de su ciudad natal, conversando con Solás o en el último encuentro de Criterios, según cuenta. Por lo tanto, escribe en la provincia, pero no es provinciano ni tiene prejuicios de citar a Benavente y a Julio Caro Baroja. Me diera la impresión que sus libros deben ser buenos pero no los conozco, que es leal con sus amigos y con los que han estudiado o novelado el cine antes - de Guillermo Cabrera Infante a Luciano Castillo- y eso me gusta.

Mientras procuro leer lo que me falta, hago mío este párrafo suyo :

Menos mal que existe la blogosfera. Aquí uno puede publicar todo tipo de bloguerías, y nadie se azora por eso. Una bloguería es algo así como ese mensaje que los náufragos arrojan al mar dentro de una botella, sin saber quién lo va a encontrar en un futuro.
Aunque no lo parezca porque la Flecha avanza lentísima, el libro me hizo pensar en una revista estudiantil que Rine Leal y Guillermo Cabrera Infante hicieron en el Instituto donde, según el cuento de Rine, Guillermo firmaba la sección noticiosa como "el último con las primeras".

Creo en esas botellas arrojadas al mar, en los últimos que son los primeros.


Una crítica más informada.

Saturday, August 22, 2009

Zerep: para alquilar balcones

Es un vate a la moda, lustroso, elegante, pulcro y sin melenas, con un sombrero de copa y una sonrisa en los labios. Así lo ridiculiza Francisco Moreno en Cuba y su gente: apuntes para la historia. Pero después del Regañón, es el primero que publica un libro de crónica teatral. Rafael Pérez Cabello firma Zerep y, según Leal, levantó el nivel de la crítica con su trabajo en La Lucha y luego en El Fígaro. No pudo escoger peor momento para publicar En escena: crónicas y retazos literarios. Aparece en 1898, editado por la imprenta de El Fígaro, en medio de la guerra y en momento de producción «contrahecha» e interpretación inadecuada.
Pero -según su prologuista Alfredo Martín Morales - como la corrección literaria es el primer deber del escritor, Zerep cuidó su libro y, a pesar de ser improvisadas, o quizás por eso, sus crónicas, que no relatan acontecimientos relevantes, se salvan por la prosa, la sagacidad y la manera desenfadada y a ratos juguetona de dirigirse al lector. Aparte de las dedicadas a las figuras o espectáculos a los que asiste –algunos extranjeros como el de María Tubau o Luigi Roncoroni– intercala notas históricas sobre los teatros habaneros (Tacón, Payret, Alhambra, Lara, salón López, el Albisu) y muchos fotograbados de figuras de la época – de Enrique José Varona a Ignacio Cervantes– pero la mayor parte de las veces se concentra en aspectos generales. Con motivo de la representación del Tenorio el día de los Difuntos, se queja de la «anomalía» que una obra inmoral sea escogida para un día de luto. Cuando escribe sobre El estigma, de Echegaray, dice que fue en blanco, como se debe ir al teatro, sin haber leído antes el texto.
En realidad, vivió bajo el signo de la decadencia bufa, después de la muerte de Miguel Salas.
"Bajo el nombre de género bufo cubano quieren fundar un teatro que á la vez que reflejo de nuestros usos y costumbres sea amable sátira de nuestras debilidades y nuestros vicios. Un teatro como se ve didáctico docente que sirva de enseñanza. La intención no es mala, no señor, pero los intencionados no pueden ser peores. Todas las obras que se han dirigido á la realización de tal empeño son verdaderos adefesios. Sin idioma, sin gracia ni intención no reflejan costumbres del país ni pueden figurar entre las bufas. Pertenecen á un género nuevo que pudiera llamarse género choteo. Y este sí no cabe en el arte."
La que más me gusta, la que disfruté muchísimo, habla del crítico "inédito" (p.105), el que se mete en todo y de todo habla, el que en literatura dice desatinos, el que le arranca la tira del pellejo a todo el mundo y, como habla alto, es de "alquilar balcones".
Conozco al crítico inédito editado. Se descubrió en una función de Bacantes. La actriz grita con intensidad y emoción y el crítico comentó altísimo, a viva voz y con algo de desprecio: "¡Ya salió Grotowski¡".
Entonces no sabía que eso de alquilar balcones ya se decía en 1898.










Thursday, August 13, 2009

Tres años y unas cuantas flechas


Un trece de agosto, hace tres años, empecé el blog, que con su paso - a veces lentísimo- sigue activo. En el camino, entre mis muchos errores, intentar hacer un archivo que, a pesar de mis esfuerzos, no navega bien y dificulta encontrar las entradas. De hecho la opción import and export desapareció de blogger. Moraleja: no apresurarse a probar ninguna opción antes que demuestre su validez. Verdad sabida y de perogrullo.

Surgieron las Ediciones de la Flecha.

Algunos materiales de "mi cajita" han servido a otros como "Mi amigo Marlon" o el texto de Guy Pérez Cisneros sobre Claudel.

Y con una amiga, he abierto un escaparate de "libros de viejos".

Pero últimamente el blog está tan concentrado en la historia del teatro cubano, que yo misma me sorprendo que siga teniendo lectores interesados. Pasan algunos días en que no he «colgado» nada, pero visitan de todas maneras, algunos se quedan y eso me anima a continuarlo, alánimo.

Gracias a todos.

Ilustración cortesía de las Dover Publications, Nueva York.


Saturday, August 8, 2009

Recuerdo de Pepe Santos


José (Pepe) Santos Marrero (1939) realizó a finales de los sesenta montajes sorpresivos a partir de sus propios textos, entre los que sobresalen Una novia para el rey (con música de Juanito Márquez, 1967 ), Collage USA (1969) y Los juegos santos (1970) que han sido considerada por muchos precursores de una tendencia a la "escritura" escénica que influyó en otras zonas de la dramaturgia. En 1960 se trasladó de Sagua la Grande a La Habana e ingresa en el Seminario de Dramaturgia. Aunque en la biografía de Cuba literaria reza que se graduó en la Escuela para Instructores de Arte, fue de los «parametrados» antes de la parametración y no se graduó. Director del Teatro El Candil, dirigió, entre otras, "Vendo mi casa", de Renzo Casali, y su pieza "Un nido de pájaros en la cabeza" en la valla de gallos de Agua dulce. Perteneció más tarde al Teatro Juvenil de La Habana, donde actuó y estrenó, bajo su propia dirección, comedias musicales "Una novia para el rey" y "La sonrisa de los jóvenes" (ambas en 1967).
Con posterioridad fue director artístico de los grupos Teatro Experimental de La Habana y Joven Teatro. Con Teatro Estudio realizó extensión teatral y sus obras "Del pobre B.B. a Bertolt Brecht" y "Sueño de amor a la criolla", versión libre de "Sueño de una noche de verano", de Shakespeare. Desde 1979 era director del grupo Extramuros. De confirmarse la noticia que me ha dado Alberto Sarraín y ojalá no sea cierta, que murió en La Habana, Pepe deja una extensísima obra de creación que incluye textos propios y decenas de versiones y reescrituras de obras de la dramaturgia universal, como sus espectáculos de finales de los ochenta Orestes marginal y Los sueños prohibidos de Sor Juana.
Siempre pensé que volvería a hablar con Pepe alguna vez, más allá de comentar sus montajes y a veces mis discrepancias erradas o no. Empecinado en ver el teatro sólo a través de sus ojos, en leer la dramaturgia universal a través de la suya propia, Pepe no ha tenido una trayectoria mundial, como Casali, el autor que dio a conocer cuando teníamos veinte años, mientras tirábamos los trastos de la escenografía, en una «valla de gallos» para siempre en desuso, pero cuando se estudie bien el teatro de esta época, recuperaremos como emblema el falo tricolor de Los juegos santos y su voluntad de hacer teatro político sin pancarta.
Zoraida Marrero y Rolen Hernández en una escena de Una novia para el rey, de Pepe Santos.
Los que se interesen por el programa.

Tuesday, August 4, 2009

La Carreta (1949)


Selma Barberi -seudónimo de la española Matilde Muñoz, reseña en el periódico El Siglo, de enero 12 de 1949, la actividad del Grupo Teatral Carreta, creado porque "se hacía sentir mucho la necesidad de que una organización teatral se lanzase por los caminos de la isla para llevar a la sed cultural de su interior los acentos del teatro" y relaciona a sus integrantes: Mario A. Rodríguez Alemán, Eduardo Manet , Antonia Rey, Cecilio Noble, Roberto Fandiño, Edwin Fernández y otros se encargan de llevar el teatro "a aquellos lugares de La Habana y del interior de la isla". La periodista -que tiene en sus manos el programa llevado a la ciudad de Sagua y a Matanzas, con excelente acogida- reseña que representaron Interrogando el misterio, de Schnitzler, bajo la dirección de Dora Carvajal, Scherzo, de Eduardo Manet, Mañana es una palabra, de Nora Badía, que se califica de" gran éxito del joven teatro cubano" y Jinetes hacia el mar, de Synge, dirigido por Alemán. Colaboran Ramón Valenzuela, Mario Parajón, Antonieta Rey, Caridad Camejo, José Camejo, Vicente Revuelta, "uno de los mejores genéricos de la escena cubana", Teresa L. Triana y Georgina Chirino a la que se unió "la incansable Lolita Centeno".
Matilde Muñoz se merece mucho más que esta mención por su aporte al teatro de los cuarenta y cincuenta y a ella dedicaré una próxima Flecha. Después de Teatro Popular y antes de las funciones de Prometeo en el parque Central, La Carreta, que siempre se conoce como de Dora Carvajal, reunía a muchos jóvenes que todavía están activos o en el recuerdo.
No tiene fotografías.

Friday, July 24, 2009

Papeles de Natalio Galán


Mi única relación con Natalio Galán fue habitar su apartamento de la Calle C no. 69 cuando a su salida de Cuba vivió allí Rine Leal. Allí estaba su piano de trabajo junto a una naturaleza muerta de Reguera Saumell. Natalio era una presencia constante. Encontrar que su papelería se guarda con respeto en Nueva Orleáns, en la biblioteca de la Universidad de Tulane, de donde fue asiduo en la etapa que escribió, con la salud quebrantada, Una historia inusitada (1974) y Cuba y sus sones (1983) me produce un sentimiento agridulce, recordar cómo se le recordaba y pensar que -según se afirma en su ficha bibliográfica- se ha perdido la mayor parte de su producción cubana.
Tengo vagos recuerdos de Los días llenos (su ópera con libreto de Arrufat) y para recordarlo, reproduzco una crítica suya, publicada en La Gaceta de Cuba (1963) porque en armonía coexistieron el compositor y el investigador. De la única forma que pueden leerla, con algún trabajo, es haciendo clik sobre la imagen.
Su fotografía la he tomado de las excelentes Efemérides que publica Enrique Río Prado.




Monday, July 20, 2009

Un manuscrito de la autora del blog

Teatro cubano 1902-1959: el enigma de la leontina

Wednesday, July 15, 2009

Un manuscrito de Piñera


Siempre me intrigaron las notas que Virgilio Piñera incluye en "Una caja de zapatos vacía" - y que aparecen en su Teatro completo (Letras Cubanas, 2002, compilación, selección y prólogo de Rine Leal). En ellas aclara el significado de "llevarme hasta la tabla" , canción picúa o expresiones como «¡Se cayó el dinero¡". Siempre las atribuí a que estaban destinadas a un lector extranjero. Ahora reviso el manuscrito que Luis F. González Cruz ha donado a Cuban Heritage Collection - enviado por Piñera en 1969 para su publicación- y me sorprende que el libreto carece de las notas. Un simple cotejo arroja otros detalles. La edición cubana no tiene la dedicatoria "A Adolfo Llauradó" y desestima algunos cambios escritos a lápiz en este manuscrito como por ejemplo, "Un rostro en la muchedumbre" en lugar de "Un rostro en la multitud". Si se considera es una copia mecanográfica, es posible que los cambios hechos en un libreto no figuraran en otros, como el que consultó Leal, o que no se dieran por válidas correcciones hechas con un lápiz tenue. ¿O es que hubo una versión pensada para un lector extranjero y no precisamente la planeada por Luis F. González Cruz, que aparece en 1986? ¿O las notas de la edición cubana no fueron nunca de Piñera y en cambio de algún editor?

El manuscrito de todas maneras es un tesoro.
Por los subrayados pareciera el libreto de un actor. Por otra, transmite las condiciones en las que Piñera escribía en 1969 y la ironía suprema. Sus 34 páginas están mecanografiadas en hojas de memorandum del Consejo Nacional de Cultura.