Ediciones de la Flecha

Ediciones de la Flecha

3/25/13

La Habana y Fosse (Jon)

 Mis excusas a los que encontraron un link vacío por una impericia de La Flecha

A través de la lectura de la  última revista Tablas -dedicada a las prácticas teatrales contemporáneas–  y observé  un fenómeno nuevo, no conocido ni en las etapas de más fuerte relación entre la escena cubana y la europea (es decir, la del este), cuando decenas de jóvenes directores  estudiaron en sus academias.  Fenómeno a analizar con más detenimiento,  La Habana de los más jóvenes, se  rinde ante Jon Fosse, el dramaturgo noruego (1959), ganador del prestigioso premio Ibsen en su país y  muy representado en casi todas las lenguas. El fenómeno se extiende a varias zonas de la dramaturgia inglesa, alemana y polaca, a saber, junto al interés despertado por la española Angélica Lidell. Gracias a la eficaz política de promoción noruega, los buenos oficios de la Fundación Ludwig y el talento de Fosse,  los creadores hallan algo en él para  "romper el hielo". Se habla de una nueva generación y de teatro urgente.
Fosse y Juan Carlos Cremata
 A pesar de que  el incansable y talentoso  Pedro Vera  estrenó Alguien va a venir en Teatro D’ Sur (2004), ya se sabe que por desgracia Unión de Reyes  no marca las pautas.  Y es a raíz de una visita más reciente  de Fosse a Cuba   –su primera a América Latina– , una panorámica con muestras de películas y conferencias, que Juan Carlos Cremata estrena Sleep (Duerme),   Rogelio Orizondo acomete su versión de El nombre,  titulada Porque los no nacidos también son personas,  y un equipo de jóvenes directores (Amarilis Pérez Vera, Marien Fernández Castillo y William Ruiz), realiza un experimento, a partir de "habitar un apartamento" para conformar una trilogía de la soledad, estrenado en el Festival de Bergen (2012),  bajo el título Quiero todo lo que calma,  variación con  textos de Fosse. Marta María Borraz  lo califica un "cuestionar la experiencia de su generación que pone en crisis  los presupuestos del deber-ser del sujeto revolucionario cubano".
Nunca antes  existió  identificación semejante con un dramaturgo escandinavo, ni siquiera con Ibsen que fue rechazado a principios de siglo  y  tuvo sua puesta esporádica en los cuarenta. ¿Es un descubrimiento orgánico o hechura institucional? ¿Cómo las ha recibido el público?  ¿Obedece a un  rechazo al realismo crítico –en todas sus variadas formas –  la búsqueda de esas formas  minimalistas?  ¿O es que el teatro de Fosse es la puerta para hablar sobre ellos mismos?
Cuba estaría casi a la par que Argentina en el descubrimiento y la puesta de Jon Fosse y muy por encima de los Estados Unidos donde casi no se representa.  Los dejo con una pregunta escrita con un idioma ortopédico y de traducción encontrada en  un catálogo relacionado con las puestas de Fosse. 
  “¿Qu é hacer con el silencio de los fiordos cuando uno es chapapote?”
Puestas argentinas según Alternativa teatral
Programa Cuba-Noruega

No comments :

Post a Comment

Note: Only a member of this blog may post a comment.