Ediciones de la Flecha

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11/21/09

Una antología de José Antonio Ramos



Después de más de treinta años de la aparición del Teatro de José Antonio Ramos, selección y prólogo de Francisco Garzón Céspedes, la Biblioteca Básica de Literatura Cubana publica La recurva y otras obras, antología de Humberto Arenal con un prólogo que titula "El teatro virtual de José Antonio Ramos". Tiene cuatro piezas, aparecidas en la edición de 1976, entre ellas las clásicas "Tembladera" y "La recurva" más "La leyenda de las estrellas". A este ritmo, faltan cien años para el "teatro completo" que debemos a Ramos. Qué mala suerte, ni siquiera en la Biblioteca Nacional - donde trabajó y escribió un manual - están sus obras digitalizadas.
El libro será útil, claro, introduce a Ramos a los lectores más jóvenes que no conocen la anterior edición ni tienen fácil acceso a las bibliotecas. En el prólogo se alude a su teatro virtual y se enumeran sus obras, pero falta Satanás (1913), A La Habana me voy, sainete que escribió para el Alhambra, "Flirt", comedia que publicó Social y se habla de Leonarda, drama de 1921, que desconozco y quizás exista dentro del riquísimo fondo Ramos de la biblioteca Fernando Ortiz. Pero que si existe y los investigadores la hemos pasado por alto, merecería una aclaración.
El prólogo sigue la tendencia, muy superada por los estudiosos vigentes (Montes Huidobro, González-Montes, Judith Weiss, Rodríguez Alemán y Sánchez-Grey entre otros), de considerarlo un precursor pero un dramaturgo fallido con una técnica teatral gastada, el "autor necesario" en una "república de mentiritas". Concuerdo con Arenal en que el teatro cubano ha sido en ocasiones muy mal seleccionado, pero si después de tantos años, decide incluir "La leyenda de las estrellas" debía al menos, decir algo sobre este bellísimo texto, que según una carta de Ramos a Sánchez Galarraga del 3 de febrero, es de 1927 , " Fue inspiración de un momento y labor de sólo dos o tres días” (1959, 144). Aunque publicada por La Verónica (1941), es contemporánea del teatro poético de Lorca y posee un desenfado y libertad infrecuentes. Ocurre en alta mar, en la cubierta de un trasatlántico rumbo a América. Es de noche. Cuatro personajes: una “señorita”, un joven, un viejo marino y un polizonte. Ella descubre al polizonte oculto en la carbonera del buque. El joven, atormentado, busca el “norte” o el norte de su vida en América ya que varias veces reitera al viejo marino : “¡Quiero volver de América rico, fuerte!” (1941, 81). Es fácil advertir la experiencia norteamericana de Ramos en el trazado del personaje, decidido a recomenzar en una tierra promisoria donde quiere enterrar su pasado. Le atormenta haber golpeado sin querer, en la taberna del pueblo, a su madre La Loba. El estilo es parabólico. El polizonte no está en la disyuntiva de Teófilo - que en Tembladera quiere irse a los Estados Unidos pero no sabemos si se va- sino en el camino hacia otra parte y el ambiente está lleno de una idea de futuro como pocas veces en Ramos.

El Viejo. Es el viento nuevo. Ya este es viento de América. Ese cielo es cielo de América. No llega a ser noche cerrada nunca (89).

La Señorita. […] En América no hay esos prejuicios que hay en Europa. Todo depende de uno… (98).

La obra es teatro dentro del teatro, tiene cierta ingenuidad de guiñol, un retablo en alta mar. La señorita protege al polizonte: “Parecía un negrito cuando lo sacaron de la carbonera. Un negrito de teatro….” (95). El señorito relata la leyenda de Júpiter que, enamorado de Calista, se convierte en Diana y al terminar, dice “¿Cómo le parece mi arrebato lírico? ¿No cree que podría ganarme la vida en las tablas?” (113). La leyenda mítica se asemeja a la historia real del polizón que agrede al señorito cuando se cree descubierto. El viejo marino le dice que invente otras historias. Como Benavente lo aconseja en el prólogo de Liberta, “contemporice usted en algo”, el Viejo dice: “no te queda otro remedio que darles gusto. La verdad no la sabe nadie, muchacho. Ni la quiere. […] Para ellos, que viajan en primera clase, la verdad es lo que te digo que les digas: la juventud, la poesía, el amor, el honor: ¡La leyenda de las estrellas!” (124-126).

En breve, en mi cajita, Flirt.
El texto sobre " La leyenda" en El enigma de la leontina... en mis libros de Scribd.

3 comments :

  1. Pues tiene Ud. mucha razón, Rosa Ileana, va haciendo falta no solo una edición del teatro completo del más importante dramaturgo de los primeros años de la República, sino un estudio profundo de su obra a cabalidad. A ver si algún estudioso emprende tal empeño.

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  2. Me maravillo yo misma de que todavía se lea esta nota. El capítulo no está en Scribd, el libro está a la venta en Amazon y no hay en el camino ningún Teatro completo de José Antonio Ramos. Sigo sin saber si Leonarda existe como texto en alguna parte, pero les agradezco que lean las viejas entradas.

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  3. Para los que citan del blog, el capítulo está en Teatro cubano: relectura cómplice, título definitivo de mis capítulos de Scribd. La aclaración es válida para todas las entradas que en muchas ocasiones son o han sido parte de un proceso, terminado o más completo en los libros.
    Se ruega consultar si se cita del blog.

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