Ediciones de la Flecha

Ediciones de la Flecha

5/10/12

Historia de la zarzuela cubana

Una edición de la Universidad de Colorado (2002) en los Estados Unidos y una segunda, en la colección de Clásicos de la cubana Tablas Alarcos (2010), hacen muy singular el  recorrido  de La Venus de Bronce: una historia de la zarzuela cubana, de Enrique Río Prado. En los ocho años transcurridos, creció en páginas:  708, 284 en el cuerpo del texto más un acápite de documentos, artículos de prensa, catálogos de compositores, biografías, bibliografía aparte de muchas fotografías. Ganó un premio de investigación y es uno de los cuatro  clásicos cubanos de esta colección –con Elina Miranda, Abelardo Estorino  y Ramiro Guerra.  Dos ediciones  hablan indiscutiblemente  de los méritos de la obra, detallada y minuciosa que se ha completado  con el acceso, entre otras muchas fuentes,  a los archivos de Alicia Rico y Candita Quintana, atesorados por el Centro de Investigaciones de las Artes Escénicas. También ganó en profundidad y matices al trazar un arco de los bufos al periodo alhambresco y de ahí a la zarzuela de nuevo tipo en las etapas del Regina y el Payret y la compañía Suárez-Rodríguez. En “La Venus de Bronce” analiza el personaje de la mulata trágica, heroína musical del periodo de oro de la zarzuela de 1926 a 1936 a  su decadencia y  casi extinción a pesar de los muchos intentos por revivirla que Río Prado data hasta mediados de los ochenta.
Consulté la primera edición cuando traté de explicarme la relación del teatro dramático con la sensibilidad de la zarzuela, presente en piezas tan distantes entre sí como “Del ambiente”, de Arquímedes Pous y “Tiempo muerto”, de Jorge Mañach. Su lectura fue una preciosa fuente. Si es monumental la riqueza documental y el rigor de su trabajo,  más movedizo y volátil resulta el cuerpo conceptual.  ¿Es  el teatro bufo «zarzuela» en sentido amplio o es teatro musical? ¿Fue Covarrubias un adelantado del lírico aún cuando hay quienes aseguran que cantaba “con su desentono habitual”? La oscuridad de esos albores –el fundador de un teatro nacional cuyos textos son desconocidos–  es más que un acicate para su reconstrucción.
La segunda edición es mucho más matizada y constituye un valioso legado para el estudio del teatro de manera integral,  en los periodos en que ha sido prominente  la presencia de la música: guarachas intercaladas dentro de la obra o el clásico fin de fiesta de los bufos,  compañera inseparable de los libretos del Alhambra y los teatros de variedades y protagonista indiscutida de lo que la mayoría identifica como zarzuela: el momento estelar de 1926 a 1936 en que un rico repertorio conquista el público y cruza las fronteras.  Las etapas del Regina y el Payret y el coliseo del teatro Martí,  símbolo de lo que llamaban "el género cubano". La música de Roig, Prats y Lecuona para sólo citar los nombres cimeros junto al de Jorge Anckermann, reconocido como el hispanoamericano más prolífico.
Río Prado nos previene de una  nomenclatura caprichosa pues los autores emplearon muchos nombres para definir su trabajo. Sainete lírico, comedia, disparate, jolgorio, a propósito, entre cientos de otros subtítulos,  pueden ser términos equívocos. Por otra, los escasos inventarios de  libretos y las partituras conservadas, complican aún más la tarea del investigador.  Una historia de la zarzuela cubana es una narrativa en construcción. Tiene muchos  acercamientos,  desde la musicología, la dramaturgia, la discografía, el espectáculo o la historiografía y todos son necesarios. El de Río Prado es un relato indispensable, que abre caminos a los muchos que vendrán dentro del inusitado interés por el tema.



Nota: Fuera del  ámbito hispánico, las obras de Susan Thomas y Christopher Webber y  desde la musicología las exuberantes y muy documentadas charlas de Elcoro que se pueden disfrutar en YouTube. Las recomiendo.
Nota del día 11: Muchos problemas con el editor de texto en los que no había reparado hacen de la de hoy casi una nueva versión.

No comments :

Post a Comment

Note: Only a member of this blog may post a comment.