Ediciones de la Flecha

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7/31/12

El pequeño teatro (I)

Mientras se acerca el año séptimo del blog,  tras muchos días sin "bajar" mis habituales notas, he visto en Los Angeles dos puestas en escena de los pequeños teatros de menos de 99 butacas, que se sostienen a golpe de esfuerzo y en los que a pesar de la erosión del tiempo sobre cortinas y paredes,  acude el público una y otra vez,  los mismos espectadores u otros diferentes.  Actors' Gang repuso el montaje de 1984, estrenado en el 2006, basado en la novela de Georges Orwell, que recorrió Europa y se presentó en  Colombia y Argentina, entre otros, en un montaje de Tim Robbins cuya austeridad de recursos y alusiones directas, recuerda el teatro político de los 70.  Adaptado para la escena por Michael Gene Sullivan, el argumento se condensa en el interrogatorio de Winston Smith  -vigilado por voces de mando provenientes de altoparlantes invisibles- en un recinto desnudo.  Al reconstruir episodios de su vida, fragua su rebelión ante abusivos  miembros del partido y bajo la estricta mirada del Gran Hermano.
En Ivy Substation - remozada estación de trenes- de Culver City, en su aniversario 30,  un jefe del estado totalitario controla  hasta los más mínimos detalles del comportamiento de los seres humanos. Es Oceanía. Allí el Ministerio de la Paz está a cargo de la guerra y el del Amor, de la tortura política. En este contexto y con esta «visión del futuro», el amor será  un gran acto revolucionario" nos dice el montaje que recobra actualidad inmediata y no sólo política y es el conflicto central de esta versión. Si en 1949 -fecha de su escritura- 1984 se presentaba como el futuro, en el 2012, la pieza se actualiza  no sólo por el trabajo dramatúrgico sino por las tantas alusiones a la invasión de la privacidad, las sofisticadas técnicas de control y manipulación concebidas para explotar a seres ahora unidimensionales en el diseño de una sociedad más orwelliana regida por un pensamiento único.  El montaje directo, implacable, pareciera falto de emoción hasta las escenas finales cuando  los actores se dirigen al público, el ritmo cambia y se establece una relación inmediata con el patio de butacas.  Excelentes actores, un gran trabajo de conjunto, el Actors' Gang se ha ganado el merecido respeto y la estimación de públicos  de cinco continentes. Ver si no las críticas en Yelp (un signo de los nuevos tiempos) y no las de los especialistas.  Como valor añadido,  se presentó con supertítulos en español, una práctica no muy habitual en los teatros angelinos así como mantiene el Pay what you can (paga lo que puedas) como parte de su interés por llegar a más espectadores.  

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