Leonard Cohen es uno de mis amores confesos y antiguos. Sobre él escribí una viñeta en Potosí 11 dirección equivocada (2000) aunque enamorarse de sus canciones no es nada original. En mi texto, no se asusten, no voy a reproducirlo –el ámbito de los libros no es el de los blogs- alude a la utilización que hace la actriz Julia Varley de su música como el Sr. Peanut. Julia, de las mejores actrices del Odin Teatret que tiene muchas, con el personaje, calavera en zancos en El castillo de Holstebro, creó con el juego del baile y la voz de Cohen una narrativa difícil de describir con palabras. Desde que vivo en California he sabido más de Cohen, leí alguna vez que fuimos vecinos y no lo sabía, pero sobre todo, me intriga su visita a Cuba en 1961 por unos días ¿meses? durante Playa Girón cuando comprendió que era el «poeta burgués sin remisión» que los fidelistas criticaban. El único turista en La Habana de entonces, título de su poema fechado allí, fascinado con Lorca y la Guerra Civil, es arrestado en Varadero por unos milicianos confundidos cuando iba a salvar la revolución. Los milicianos reparan su error y le regalan un collar mientras él dice "amistad con los pueblos" para identificarse. En La Habana se retrata con otros milicianos tan desaliñados como él y Cohen guarda la fotografía en su maleta. La imagen lo compromete al intentar salir del país en el momento de un gran éxodo de cubanos después del ataque a Playa Girón.
Mientras Cohen desanda los bares y clubes de la ciudad nocturna, conversa con sus artistas ¿quiénes serían y por qué no lo han contado?, yo esperaba nuevos ataques del enemigo en el lobby de un hotel de lujo convertido en escuela junto a otros muchos jóvenes que nunca oyeron hablar de Leonard Cohen.
Desde entonces, creo que no se ha publicado un libro suyo en Cuba. Ni le ha dado por regresar.
En el libro de Ira Bruce Nadel se habla con más detalles de esa visita que he contado en blanco y negro y se documenta con la fotografía.
A los de El exégeta también les gusta Leonard Cohen.
A este crítico también le interesó la utilización de la música en el espectáculo de Eugenio Barba.
Adoro a Leonard Cohen, Rosa Ileana, así que no estamos solas. Qué poeta, qué cantante, qué compositor. En fin, qué genial.
ReplyDeleteMer encanta tu texto.
Mil gracias, y bendiciones